Redactor online para SEO

11 de enero de 2021

 

En un post anterior de este blog, analizábamos qué profesiones cuentan con mejores perspectivas en la era post Covid-19. Una de ellas era la de redactor de contenidos, que proporciona textos escritos a portales web. Por ello, nos hemos puesto en contacto con un redactor freelance, Ricardo Domínguez, para que nos arroje algo de luz sobre esta actividad.

El resultado es este post en el que, con su ayuda, aportamos un decálogo de consejos para salir adelante en esta profesión con tanta competencia. Unos están relacionados con esta actividad y otros, con el del trabajo freelance en general, pero todos son útiles.

#1. Organizar el tiempo

El oficio de redactor de contenidos no puede depender de la inspiración, pues no produce textos literarios ni filosóficos. Hay que saber cuánto tiempo se debe dedicar a un artículo, y cuándo hay que hacerlo, amoldando ese tiempo al resto de tareas de la jornada y del mes. “Yo no tengo una escaleta minutada al dedillo, pero sí intento optimizar al máximo cada momento. Por ejemplo, respondo mails al principio de la jornada, a la mitad y al final. O dejo la emisión de facturas para el último día del mes”, indica Ricardo. Y en esa organización de tiempo, no puede faltar el descanso y la desconexión, fundamentales para resetear la mente.

#2. Delegar tareas en otros profesionales

Al inicio, se tiende a limitar todos los costes posibles, asumiendo tareas que no le corresponden a un redactor. Y eso a la larga puede resultar un lastre. El mejor ejemplo es el de la asesoría fiscal. “Que un profesional te haga las declaraciones trimestrales y anuales te ahorra tiempo y disgustos, pues te da la tranquilidad de estar al día y en paz con Hacienda”, explica.

#3. Contar con un buen equipo informático

Este consejo puede ser muy obvio, pero no deja de ser menos cierto. En el caso del redactor de contenidos, un teclado barato puede ralentizar el trabajo, sobre todo cuando las teclas empiezan a fallar. Y lo mismo ocurre con una conexión lenta o un PC que no sigue tu ritmo de trabajo. “Yo lo llamo ‘micro-retrasos’, que tienen su coste en céntimos o en euros cada día, o bien en minutos perdidos”, apunta.

#4. Tener un espacio reservado para trabajar

Redactar contenido es algo que, por suerte, se puede hacer desde cualquier lugar. Pero eso debería ser solo puntual. Lo ideal es tener un espacio reservado para ello, pues “esta actividad requiere de mucha concentración”, sostiene Ricardo. El silencio o la música relajante pueden ser dos formas de conseguirlo, y eso difícilmente se encontrará en un bar o en el salón de casa con los niños y la tele.

#5. Saber elegir los encargos...

Al principio, se tiende a aceptar todo tipo de encargos. ¡Solo un freelance sabe lo mucho que cuesta conseguir siquiera una solicitud! Pero con el tiempo hay que saber aprender a ser selectivo. “Para ello, tienes que conocer tus propias limitaciones. Escribir un texto corto de algo que no se conoce puede conllevar mucho más tiempo que un artículo más largo de una temática que sí se domina”, indica.

#6. … e implicarse en los encargos elegidos

La empatía es una virtud en todos los aspectos de la vida, incluidas las relaciones entre cliente y proveedor. “Las empresas valoran que te involucres en su proyecto, que des ideas y seas constructivo. Eso demuestra que te pones en su lugar y que asumes su éxito como parte del tuyo”, cree Ricardo.

#7. Profesionalidad y rigor, innegociables

“Yo soy periodista de formación y quizás por eso, el rigor no lo negocio. Me puedo equivocar con un dato, como le puede pasar al mejor ‘plumilla’, pero nunca será por dejadez”, asegura. Y más allá del texto, la profesionalidad también se debe demostrar en otros aspectos, como el respeto a los plazos acordados con el cliente

#8. Estar al tanto de las tendencias

“No hace falta ser un gurú”, dice Ricado, “pero sí conviene estar al día de lo que pasa en el sector”. Por ejemplo, si Google cambia su algoritmo o si Wordpress introduce novedades en su CMS. Está claro que las decisiones de calado las tomarán los consultores SEO, el departamento de marketing o el responsable que corresponda, pero al redactor de contenidos no le puede sonar a chino nada de eso.

#9. Revisar antes de entregar

Este consejo es de 1º de Primaria, pero hay que recordarlo, puesto que entregar textos con erratas sistemáticamente acaba minando la paciencia del cliente. “A todos se nos puede escapar una de vez en cuando, pero hay que tener mucho cuidado con ello. Yo leo, releo y hasta declamo en voz alta, si hace falta”, bromea.

#10. Ser un buen lector

Para saber escribir, hay que saber leer. Y cuanto más variado, mejor. Prensa, novela, poesía, blogs, redes sociales… Cada canal tiene su estilo, su cadencia, sus códigos. Y para dominarlos, hay que empaparse de ellos. “Siempre pongo como ejemplo de versatilidad a Camilo José Cela y, en especial, su obra La familia de Pascual Duarte, escrita en el castellano que habla un analfabeto. ¡Eso sí que tiene mérito y demuestra dominio de la lengua!”.

Para más información busca en redactor.onlineseo.es

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